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ABC Cultural

Una batalla política amenaza la existencia del primer museo del legado hispano en EE.UU.

Tres años después de que el Capitolio diera luz verde al proyecto, sigue paralizado y al borde del colapso

La nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes ha congelado sus fondos

El nuevo Museo Latino de Estados Unidos reduce a España a la peor cara de la colonización

La exposición '¡Presente! Una Historia Latina de EE.UU.' causó controversia ABC
David Alandete

David Alandete

Corresponsal en Washington

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El primer museo federal dedicado al legado hispano en la historia de Estados Unidos se encuentra al borde del colapso antes siquiera de haber nacido. Fue establecido formalmente por el Capitolio en diciembre de 2020, junto con otro museo dedicado a la historia de las mujeres. Apenas tres años después, los republicanos en la Cámara de Representantes del Capitolio han congelado sus fondos, en el marco de una agria batalla cultural y política sobre la representación de la comunidad hispana en la historia del país.

Una exposición que iba a estar dedicada al activismo juvenil en el movimiento hispano ha sido cancelada, tras meses de preparación. Los dos académicos que trabajaban en ella han sido apartados del proyecto y denuncian censura. El museo guarda silencio y no responde a las preguntas sobre sus proyectos inmediatos, que pasan por una exposición dedicada a la salsa. Y mientras, un investigador latino de una de las fundaciones conservadoras más influyentes en Washington, promete que el museo, como fue concebido, está acabado.

El museo comenzó a tomar forma a partir de un informe de 1994 del Instituto Smithsonian, que gestiona las colecciones públicas del gobierno federal en EE.UU., titulado 'Abandono deliberado'. En ese documento se destacaba que la representación de los hispanos en los museos del Smithsonian era mínima, ya que era el grupo menos representado en sus 19 museos y galerías. El museo dedicado a los nativos americanos abrió en 2004. El consagrado a la minoría afroamericana, en 2016. Hay galerías dedicadas a artes clásico y contemporáneo, a la ciencia y a la carrera aeroespacial. Unos 53 millones de estadounidenses son hispanohablantes, lo que hace de EE.UU. el segundo país donde más español se habla, tras México.

La ley para iniciar la creación de este museo latino se aprobó en 2008 con la firma del presidente George W. Bush. El presidente Barack Obama recibió y validó el informe de viabilidad en 2011. La legislación que estableció formalmente el museo fue aprobada el 27 de diciembre de 2020. Aunque todavía no se ha elegido un lugar para el museo, en 2022 se armó una exposición inaugural de la Galería Latina de la Familia Molina dentro del Museo Nacional de Historia Americana, que sigue abierta, bajo el título: '¡Presente! Una Historia Latina de EE.UU.'.

Esa exposición es el detonante de la parálisis en la que se halla el museo. Las críticas recibidas tras su inauguración, llevaron a que en julio la nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes cortara cualquier fondo para el museo. La Comisión de Financiación de la Cámara pasó un presupuesto que prohíbe expresamente al instituto Smithsonian utilizar fondos federales para planificar o construir el nuevo museo en el año fiscal. Según el diputado republicano Mike Simpson, que preside esa comisión, la razón para esos recortes es que el nuevo museo está representando «a los estadounidenses hispanos como víctimas y promueve el socialismo».

La representación de España en una exposición provocó un aluvión de protestas

La exposición '¡Presente! Una Historia Latina de EE.UU.' reúne a modo de síntesis, conceptos, momentos y biografías clave del legado histórico y cultural de los latinos en EE.UU. La presencia española en EE.UU. queda destacada en dos puntos separados de esa historia: el legado de colonización y esclavitud y la guerra de Cuba. Según dijo en su día a este diario el comisario de la exposición, Ranald Woodaman, el motivo es «mostrar que la colonización en realidad no fue un proceso benigno, sino que tenía que ver con, en principio, una explotación de recursos naturales y humanos».

La representación de España en aquella exposición provocó protestas, y una carta al director del museo de un grupo de ciudadanos españoles afincados en Bruselas que pedía un debate para representar otros puntos de vista sobre la presencia española en el continente americano. Entre los destinatarios en copia estaban los patronos del museo además de diputados estadounidenses de ambos partidos y el embajador español en Washington, Santiago Cabanas.

El director del museo, Jorge Zamanillo, respondió el 1 de julio de 2022, según una carta facilitada a ABC, dirigida a los «ciudadanos preocupados», en la que afirmaba que «independientemente de sus motivos, el resultado indefendible de la colonización europea fue la usurpación de tierras indígenas, el genocidio humano intencional y no intencional, la eliminación y sustitución cultural intencionadas, y la esclavitud y servidumbre por contrato de millones de personas indígenas y africanas. 'Presente, una historia latina de EE. UU.', afirma la agencia, creatividad y resistencia de aquellos antepasados latinos y latinas que soportaron la colonización».

Antes de la paralización de fondos aprobada por los republicanos, la fecha prevista de apertura de un edificio propio era de, al menos, 2030

Este diario se ha puesto repetidamente en contacto con Zamanillo y con los responsables de prensa del museo en el Instituto Smithsonian para pedirles su versión sobre lo sucedido con la exposición cancelada y planes de futuro, pero no ha recibido respuesta.

El museo debe financiarse en un 50% con fondos federales según la ley. La segunda mitad de los fondos iniciales, que Zamanillo estimó en su día en al menos 500 millones de dólares, debe proceder de donaciones. Antes de la paralización de fondos aprobada por los republicanos, la fecha prevista de apertura de un edificio propio era de, al menos, 2030.

No será así si Mike González puede evitarlo. Ese investigador de la fundación Heritage, un veterano analista con ancestros en España, vio la exposición en 2022 y la calificó ya entonces de «desgracia». Junto con Alfonso Aguilar, presidente de la Alianza Latina para Principios Conservadores, y Joshua Treviño, director en la Fundación de Política Pública de Texas, González publicó una tribuna en el diario digital 'The Hill', muy circulado en el Capitolio, en la que pedía que se anulara el museo porque si la exposición 'Presente' era una muestra, el museo acabaría «subordinando y falsificando nuestra historia en nombre de una agenda de izquierda radical».

González es alguien a quien los latinos republicanos en el Capitolio escuchan, sobre todo en estos temas. Fue de hecho uno de los expertos elegidos por Donald Trump para integrar la Comisión 1776, que según el entonces presidente se creó para promover una educación patriótica y una visión más tradicional de la historia de EE.UU. La comisión fue una respuesta directa a lo que Trump y sus partidarios consideraban una narrativa histórica sesgada y antiamericana, en especial el Proyecto 1619 del 'New York Times', que se enfocaba en las consecuencias de la esclavitud y el papel central de los afroamericanos en la historia de EE.UU.

«Mi objetivo es que se deje de financiar este proyecto. El museo no es viable, punto», dice González a este diario

«Mi objetivo es que se deje de financiar este proyecto. El museo no es viable, punto», dice González a este diario. «El museo no es para coleccionar arte, ni objetos de arte, ni historia. Es para coleccionar agravios contra EE.UU. Y después de eso, contra España, contra la Iglesia Católica, contra todo el Occidente», añade. Sobre la representación de España hasta ahora en la exposición 'Presente', González dice que es incorrecta e injuriosa. «Esto es un proyecto contra España. Y en realidad, ¿que tienen en común los latinos y los hispanos, como los llama la izquierda? Lo único que tienen en común es España. España es la única cosa que tienen en común. Vaya, la religión. La religión la trajo España. Estamos hablando ahora castellano. Tú y yo. Y cuando yo le hablo a un argentino, a un dominicano o a un mexicano, no les hablo en maya, ni les hablo en guaraní, les hablo en castellano. Y quitar a España de la ecuación es una tontería, una idiotez».

Mientras se desarrollaba esta polémica, dos historiadores preparaban una muestra, la segunda del museo latino, sobre los derechos civiles y los movimientos juveniles latinos, a estrenar en 2025. Johanna Fernández, profesora asociado de Historia en Baruch College, y Felipe Hinojosa, profesor de Historia en la Universidad de Baylor, trabajaban en un proyecto externo relacionado con los derechos civiles latinos cuando se sumaron a la exposición del museo. «Trabajamos muy duramente en esto», dice Hinojosa, destacando la rigurosidad y las exigentes demandas del Smithsonian.

En 2022, los dos anunciaron la cancelación abrupta del proyecto. «Fue un golpe al estómago... nos dejaron solos para volver a las comunidades con las que estábamos trabajando y decirles que esta exposición ahora no iba a suceder», compartió Hinojosa, expresando una profunda decepción.

Los dos, en conversación con ABC, afirman su creencia de que la exposición fue anulada debido a la presión de políticos de Miami y Florida, en su mayoría cubanos, «que se ofendieron por la idea de una exposición sobre los movimientos juveniles latinos», según expresa Fernández. Ambos están convencidos de que la cancelación de su trabajo es en parte resultado de la reseña en The Hill, que identificaba a los responsables de la exposición 'Presente' de ser marxistas.

Fernandez cree que una minoría hispana privilegiada es la que lidera el boicot, como parte de un grupo de cubanoamericanos conservadores afincados en Florida. «Esos cubanos eran literalmente parte de la clase dominante en Cuba que apoyaba a un dictador y que estaban a favor de la prolongación de la esclavitud en Cuba. La esclavitud terminó tarde en Cuba. Fue el último lugar en el Caribe donde terminó la esclavitud. Así que estas personas son parte de una clase dominante autocrática y dictatorial y predominantemente blanca. Llegan aquí y son acogidos por el gobierno de EE.UU. en plena Guerra Fría. Y se les da todo. Inmediatamente se les concede la ciudadanía estadounidense».

Estos latinos, dice Fernández, junto con la Fundación Heritage, están en «un intento deliberado de moldear la narrativa histórica a su conveniencia, minimizando y hasta censurando aspectos esenciales de la historia latina».

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Sobre el autor David Alandete

Corresponsal de ABC en Washington. Más de una década de experiencia como periodista en EE.UU., Oriente Próximo y América Latina. Máster en Periodismo y Política Internacional. Becario Fulbright.

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